It's no secret that when I like something I wear it over and over again and if we're talking about shoes or bags I can be wearing them for years... This happened to me this winter when I bought my slippers, they came into my life and I absolutely forgot about my ballerinas, so when I was changing my closet a few days ago and I saw them it was like I met an old love.
Fashion has its cycles, when someone wears something that stands out of the ordinary they "shine", when that something is democratized and everyone wears it it loose its charm, so when you go back to the beggining it can make the difference. For example, when everyone wore bell bottoms the ones who started to wear skinnies were the trendiest, now that everyone wears skinnies whenever I see a girl wearing bell bottoms feels like fresh air and I love it. That exactly is what has happened to me with ballerinas, I've been wearing them for years so when I saw the slippers I thought they were the chicest (a pair of skinnies with to-be-at-home shoes? Great!), but now they've lost their charm I see in ballerinas the perfect sustitute.
No more blablabla! The rest as you can see they're the tweed jacket (I used it a lot last Spring) and the statement necklace top. Once again my own version of this Summer black&white.
Bisous,
B.
No es ningún secreto que cuando una prenda me gusta me la pongo hasta la saciedad y si hablamos ya de zapatos o bolsos puedo pasarme temporadas enteras sin variar en absoluto... Eso me pasó este invierno con la compra de mis slippers, llegaron a mi vida y me olvidé por completo de las bailarinas, por eso cuando el otro día las vi mientras cambiaba los armarios fue como si me reencontrara con un viejo amor.
La moda tiene sus ciclos, cuando alguien lleva algo que se sale de lo común destaca, cuando ese algo se democratiza y lo lleva todo el mundo pierde su encanto, por eso en muchas ocasiones volver al punto de partida vuelve a dar ese toque que te diferencia del resto. Por ejemplo, cuando se llevaban los pantalones de campana aquellas que se pasaron a los pitillos resultaban de lo más inspirador, ahora que todo el mundo lleva pitillos si ves a alguna chica con pantalones de campana llama mucho la atención y a mi desde luego me parece un soplo de aire fresco. Pues esto mismo me pasa con las bailarinas, llevaba años usándolas y cuando vi las slippers me pareció el culmen de lo chic (¿unos pitillos con unas zapatillas de estar por casa? ¡lo más!), ahora que han perdido su encanto veo en las bailarinas ese "charme" que en su día perdieron.
¡No me enrollo más! Jaja el resto ya lo veis, la chaquetita de tweed que tanto usé la primavera pasada con la camisa de cuello de pedrería que casa a la perfección con los tonos de la chaqueta, combinado con mis nuevos shorts lenceros. Una vez más mi propia versión del black&white de este verano (y es que no soy nada partidaria de las rayas de carcelera...)
Bisous,
B.
Photos by JJ Carrascosa
OUTFIT
Top: Zara
Bag: Zara
Jacket: Zara
Ballerinas: Zara
Shorts: Pull&Bear (ss13)